El sector extrahotelero desmiente un aumento de clientela en el 2012

lorena franco bouza SANTIAGO / LA VOZ

FIRMAS

Los dueños de cámpings, apartamentos y casas rurales no aprecian datos positivos

08 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Cierto es que la percepción de la realidad es distinta en tanto varía el punto de vista que la observa y cuando se trata de hacer números, estos rara vez suman igual para encuestadores que para encuestados. Los datos sobre pernoctaciones en locales extrahoteleros en Galicia ofrecidos por el Instituto Nacional de Estadística no casan con las estimaciones de los dueños de casas rurales, cámpings y apartamentos turísticos, que desmienten que la subida en las reservas sea cierta.

Todos ellos hablan de acusados descensos en sus negocios y señalan que si consiguen mantenerse a flote es gracias al turismo extranjero. En ese punto sí que coinciden con las cifras oficiales que hablan de mayor afluencia de visitantes internacionales. Así lo indica Luis Asorey, director del cámping As Cancelas, que confirma que «casi todo es turismo extranjero» pero que describe la situación como «todo lo contrario» a lo señalado por el INE.

Algo similar piensa Patricia, gerente de la casa rural Casa de Casal, situada en el concello de Boqueixón. Su negocio se mantiene en buenos niveles porque solo cuenta con nueve habitaciones y es difícil no completarlas «pero lo que sí que he notado es que llaman menos que otros años».

Más crítico con esta información se muestra Manuel Canosa, que a través de Casas Finisterre gestiona la contratación de apartamentos turísticos en varios puntos de Galicia con su socio Martín. Comenta que la situación «no es así. Hay muchas menos pernoctaciones. Seguramente en las estadísticas de la Xunta aumentaron porque regularon la situación de estos establecimientos, pero la realidad es que hay mucho descenso, es una debacle en toda regla. En diez años no recuerdo uno como este», afirma Canosa, que echa de menos la presencia del veraneante español porque era el que consumía y aseguraba largas estancias. «El extranjero tiene estadías mucho más cortas y deja incluso menos dinero», pero es consciente de que son ellos «los que nos están manteniendo» e insta a la Xunta a adaptar los servicios turísticos a las demandas del visitante internacional si quiere que el sector sobreviva. «En la Xunta andan un poco despistados. Si nos falta este turismo tendremos que cerrar. O nos adaptamos a este clientes o morimos», concluye.