La fiesta del Albariño es mucho más que una fiesta. Y el xantar de confraternidad, «moito máis que unha homenaxe» a la gente del vino, según dijo en su discurso final Núñez Feijoo. Y es que Cambados se ha convertido durante estos últimos días en una gran plataforma desde la que vender, proyectar y exportar al mundo la calidad de los Rías Baixas. Dentro de ese trabajo de proyección y promoción se encuentran los premios con los que cada año se reconocen a los mejores vinos de la denominación de origen. Este año, el primer galardonado ha sido el albariño Gundián, de Vedra, cuyos responsables saltaron de alegría de sus sillas al oír la decisión del jurado. El segundo puesto lo reservaron los catadores para Veiga Aral, de Arbo. Y en el tercer lugar se colocó una bodega de Cambados, Lagar de Costa. Todos ellos verán como, este año, su producción se vende más y mejor.