«La playa no es buena para la voz, pero sí para todo lo demás»

maría santalla VILAGARCÍA / LA VOZ

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MARTINA MISER

29 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Los veranos de su niñez guardan recuerdos de A Compostela, de O Terrón y de As Sinas. Ahora le gusta regresar en cuanto puede y tomarse un respiro paseando o tomando el sol en la playa vilagarciana o, cuando el reloj lo permite, en la de O Bao, en A Illa. Laura Alonso, soprano de origen vilagarciano, no es excesivamente playera, pero en cuanto puede regresa a Arousa para desconectar y, cuando lo hace, aprovecha para disfrutar del aire del mar. «Me acuerdo de Kraus, que todos los años decía que no al festival de Salzburgo, nada menos que a Karajan, porque tenía que ir a Tenerife a la playa. Hay que desconectar un poco, y a mí me cuesta mucho hacerlo».

A Compostela es su punto de referencia. Le gusta mucho la playa urbana de Vilagarcía, que es «la playa del pueblo», y valora sobre todo su paseo marítimo, que permite disfrutar del aire del mar a quienes prefieren no tostarse al sol. Eso sí, aprovecha la charla para recordar que «la playa es de todos» y que «hay que cuidarla y tenerla limpia». Prueba de su devoción por este espacio es que una foto de la barandilla de A Compostela ilustra su página web.

De pequeña, iba a la playa con su familia, con su tía Ana Padín y sus primos, con su tío José Manuel Padín, «un gran tenor». «Entonces vivía mi abuela, ahora falta mucha gente», dice. De aquellos tiempos recuerda las carreras por el bosque de O Terrón, los bocadillos de tortilla o de agujas con tomate. «Hacíamos mucho ruido, esperando a que se pasase la digestión para bañarnos. Después volvíamos todos en el coche de mi tía Ana y ella cantaba para que no nos durmiésemos, cantábamos canciones de Mecano». Con el paso de los años, las jornadas de playa se han hecho, como es natural, más tranquilas, siempre en compañía de su madre.

Laura Alonso disfruta de la playa, pero sin abusar, porque seca las cuerdas vocales y no es buena para la voz. «Si tienes una actuación, la playa está totalmente contraindicada». Pero como «para todo lo demás es buena», cuando no tiene actuaciones aprovecha para hacer alguna escapadita.

Este verano alterna el trabajo con el ocio. Está grabando un disco con música de Marcial de Adalid y con el pianista Javier Otero, «una música preciosa» cuyo resultado espera que pueda apreciarse en otoño. En noviembre representarán una ópera de Puccini, Suor Angelica, con una orquesta de chicos jóvenes gallegos, la Orquestra Lírica Gregorio Bandoch. «Pretendemos hacer una temporada de ópera, y a ver que tal funciona», explica, porque ahora mismo están trabajando «sin subvenciones». Claro que la ilusión es a veces un buen sustituto del dinero, y lo cierto es que Laura Alonso de ilusión va bien servida. Ella y todos los que la acompañan, gente muy joven y con un gran talento. «Galicia tiene gente muy preparada», insiste la soprano vilagarciana, gran defensora del buen hacer de los artistas locales y también del principio de que «la cultura no tiene por qué ser cara».

laura alonso soprano

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