Hace 19 años que se iniciaban los trámites para su construcción
29 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La Voz publicaba el 29 de julio de 1993, tal día como hoy hace 19 años, la autorización por parte de Costas para la construcción del viaducto sobre la ría de Beluso. «La finalidad es llevar a cabo la ocupación temporal del dominio público marítimo terrestre con la realización de unas penínsulas artificiales para la construcción del viaducto del tramo de la vía rápida entre Rianxo y Boiro», se especificaba en aquella información. Fue una infraestructura clave, primero, en la vía rápida y, después, en lo que ya sería autovía. Sin embargo, su materialización no estuvo exenta de cierta polémica, ya que el sector marisquero de esos dos municipios consideraba que la realización de penínsulas artificiales sobre el mar, con tierra, podía acabar afectando al marisco allí existente, una vez que el movimiento de las mareas la extendiesen por la ensenada. La cofradía y el Concello también recurrieron.
De hecho, un estudio encargado por la asociación de vecinos de Taragoña aconsejaba realizar los trabajos del puente sobre gabarras para evitar el deterioro medioambiental de la flora y la fauna de la ensenada. Pese a ello y a esas conclusiones, tanto la Secretaría de Estado para el Medio Ambiente como la Demarcación de Costas hicieron caso omiso a esas recomendaciones técnicas. En diciembre de aquel mismo año, la entidad vecinal denunciaban el inicio de los trabajos con el sistema más perjudicial posible: un relleno de tierra y piedras. El viaducto de Beluso volvió a tomar actualidad ante la construcción de la autovía: también en ese momento, desde el concello de Rianxo se trató de reducir los efectos negativos de la infraestructura del municipio. El entonces alcalde, Pedro Piñeiro, solicitaba que se instalasen en él unos arcenes peatonales, permitiendo el paso entre ambas márgenes.