Un nuevo caso de mortandad piscícola fue detectado en el Ulla a su paso por Monterroso. En esta ocasión fueron recogidas un total de 335 truchas muertas, según el recuento efectuado en la tarde de ayer. La magnitud del desastre ecológico no alcanza las proporciones de otros años. El presidente de la Asociación de Pescadores da Ulloa, José Antonio Guerreiro, recordó que en el año 2004 llegaron a sacar del cauce, en la misma zona donde fue detectado este nuevo problema, alrededor de 4.500 ejemplares.
El tramo afectado se encuentra en la zona del área recreativa de A Peneda, aguas abajo de la depuradora. Afecta algo menos de la mitad del coto intensivo de pesca que gestiona la citada asociación.
Las truchas fueron recogidas en un trayecto de aproximadamente 800 metros. Cuando aparecieron flotando los primeros ejemplares fue denunciado el hecho ante la Guardia Civil. El caso pasó posteriormente al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona). Varios agentes se encargaron de recoger algunos ejemplares para ser analizados y también tomaron muestras de las agua.
La investigación abierta ayer tiene como finalidad saber qué fue lo que ocasionó la muerte de estos ejemplares. Al lugar también se desplazó personal de Medio Rural que se ocupó de retirar del cauce del río las truchas muertas.
La Asociación de Pescadores da Ulloa agrupa a más de cuatrocientos cañistas. Es una de las más fuertes de Galicia. Gestiona, según explicó ayer su presidente, un total de cuatro cotos. Su radio de acción abarca los municipios de Monterroso, Antas y Palas. En su demarcación se desarrollaron campeonatos no solo de carácter provincial y gallego sino también nacional.
El colectivo fue creado en el año 1999 con la finalidad de proteger los ríos y el medio ambiente de la comarca. Llegó a tener más de quinientos socios, según recordó ayer el presidente de uno de los colectivos de cañistas más potentes de Galicia.