Un libro desvelará los secretos de la Claustra Nova

jesús manuel garcía OURENSE / LA VOZ

FIRMAS

MIGUEL VILLAR

El público podrá conocer ese espacio de la Catedral de la mano del profesor Carrero Santamaría

16 jul 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

El profesor Eduardo Carrero Santamaría, de la Universidad Autónoma de Barcelona, está preparando una monografía sobre la Claustra Nova de la Catedral de Ourense. Este espacio ocupa el arranque del claustro de la basílica, que no llegó a prosperar debido, entre otros problemas, a la falta de dinero en el siglo XIII. La Claustra Nova de la Catedral de Ourense. La truncada elegancia del gótico gallego, engrosará la serie de cuadernos monográficos que publica el Grupo Francisco de Moure. Irá ilustrado con fotografías de Mani Moretón.

«Este proyecto se quedó en el arranque, que queda cortado. Era un gótico fantástico del entorno burgalés. Iba a ser tan descomunal que tendría tres pisos para estar al mismo nivel de la Catedral», señala Carrero. La Claustra Nova data de los últimos años del siglo XIII o quizás de los albores de la centuria siguiente. Lo poco que se construyó tiene bóvedas de crucería cuatripartitas con elegantes arcos ojivales. Ocupa el ángulo Noreste del cuadrado gigante que abarcaría el claustro si se terminase. Llegaría hasta lo que hoy es el Museo Arqueológico. Basta tomar todo el costado sur de la basílica y hacerse una idea de la superficie que necesitaría aquella obra que, de prosperar, sería un gran ejemplar del gótico gallego, estilo que no prendió con fuerza en esta tierra en la que del románico prácticamente se pasó al barroco.

Riqueza de capiteles

La Claustra tiene riqueza de capiteles, como el de la disputatio entre el rey Salomón y la reina de Saba, o el de los Centauros. Hay escenas vétero y neotestamentarias. El profesor Moralejo definió este arranque como un gótico de estilo ourensano, que se proyectaría luego al claustro de San Francisco. Un gótico de una honda geometría efectista. Este claustro es el fruto de un modo de hacer que vendría lejanamente desde la basílica de San Denís, en París, donde nació este estilo medieval, pasando por el taller de la Catedral de Burgos, concretamente del claustro de la sede castellana, de la que Moralejo ve otras influencias en Ourense como en la estatuaria del Pórtico do Paraíso.

El libro, sencillo, acercará al lector un espacio valioso de la catedral, que alberga el museo que, aunque reducido en espacio es muy rico en la calidad no solo de sus obras sino en la de la propia estructura pétrea. Espacio más delicado que la arquitectura de las naves, impresiona al visitante cuando lo ve por vez primera, tras acceder por una puerta románica de no poco interés, cuya belleza se aprecia desde la Claustra, porque daba acceso, en la Edad Media, desde el exterior.