Ferrol ya exporta su saber naval

Beatriz García Couce
beatriz couce FERROL / LA VOZ

FIRMAS

Personal de Navantia trabaja en Australia en los nuevos barcos del país

14 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Acumula siglos de experiencia en la industria de la construcción naval, que le han servido para vender buques a Armadas tan dispares como la tailandesa y la noruega. No obstante, ha sido en estas últimas décadas cuando los astilleros de la ría ferrolana han dado el mayor vuelco tecnológico, dejando atrás el papel de meros constructores de buques con diseños extranjeros para vender sus propios modelos a las Marinas más exigentes. Fruto de esa evolución logró hacerse, en el 2007, con el encargo para la construcción de dos megabuques y el diseño de tres destructores para Australia, que ha obligado a Navantia a desplazar dos delegaciones de trabajadores al país, en concreto a Adelaida y Melbourne. Exporta así su conocimiento y buen hacer a miles de kilómetros de distancia.

El jefe del grupo de trabajo en Adelaida -a cuyo frente se encuentra Daniel Blanco- se encarga de apoyar en el país la construcción de los destructores AWD, que están basados en las fragatas F-100 españolas. Coordina las tareas de un equipo de 22 personas, repartidas en tres ciudades, que trabajan estrechamente con sus colegas australianos en la ejecución de los navíos. En Melbourne, Jaime Andrés dirige a cuatro especialistas más, encargados de colaborar con el astillero de BAE Systems en Williamstown, en donde se completarán los dos megabuques que están siendo fabricados en Ferrol.

Pese a la diferencia de cultura y de métodos de trabajo, ambos subrayan lo positivo de la experiencia y también del reconocimiento que, por parte de los técnicos y contratistas de las antípodas, realizan de su trabajo. Los conocimientos y la experiencia en la fabricación de los buques contratados, la proximidad y la inmediatez para resolver problemas constituyen las principales ventajas de la presencia de los profesionales del naval ferrolano en Australia. Su valía es tan valorada que incluso las obras de Navantia han abierto la puerta a que firmas gallegas logren contratos en el país.

A nivel personal, también la experiencia está resultando positiva. «Los australianos son gente solidaria y la verdad es que se prestan a ayudarte e integrarte», explica Daniel Blanco, que lleva 2 años y 10 meses con su mujer y sus dos hijas en Adelaida, ciudad que define como «muy cómoda» pese a su 1.100.000 habitantes.

A pesar del inevitable choque cultural, Jaime Andrés considera imprescindible «no quedarse en casa. Melbourne es una gran ciudad y con grandes posibilidades para ir de compras y ocio», aunque se encuentre entre las doce más caras del planeta.