Desde el día uno, las futuras estrellas de atletismo gallego y español entrenan las técnicas de todas las modalidades de competición. La apuesta es evidente: la formación de los más pequeños en el atletismo al margen de la especialidad.
Así trabaja el equipo de atletismo del colegio San Narciso de Marín, un buque de talentos que capitanean el padre Simón y los profesores Cortizo y Pablo Díaz, este último también director deportivo de la Gimnástica de Pontevedra. «El principal responsable del atletismo en el San Narciso es el padre Simón: Lleva muchísimos años», precisa Pablo Díaz, que también es, desde hace cinco años, profesor de Educación Física en el centro educativo.
Cada año, hay más de 75 atletas en la cantera y entrenan divididos en bloques. Hay grupos que acuden al gimnasio y al tartán martes y jueves, otros lunes y miércoles, o miércoles y viernes, y los hay que asisten a los entrenamientos un día a la semana.
El adoctrinamiento atlético comienza con los niños de 5 y 6 años. En las escuelas deportivas aprenden las habilidades básicas y capacidades motrices. Además, es el momento de su bautismo en la técnica.
En cada sesión de preparación, la armada del San Narciso completa un calentamiento general, ejecuta estiramientos y embarca en la misión de la técnica: saltos de longitud, altura y con pértiga, lanzamiento de jabalina y peso -con más edad también se realiza el de disco y martillo-, técnica de vallas, de marcha y pruebas de velocidad. Aunque el año escolar comienza en septiembre, la idea de los responsables del equipo «es que los niños lleguen bien para las pruebas de pista cubierta» que se disputan a partir de enero.
Y el San Narciso cosecha los frutos de las semillas que ha ido plantando en los último años. Es uno de los tres colegios de toda España -los otros son de Alcobendas y Valencia- que participó cinco años consecutivos en la competición denominada Jugando al Atletismo. Las pruebas nacionales entran este año en su novena edición, y el colegio marinense se clasificó para ocho de sus ediciones. Este año estuvieron a un solo puesto de subir al podio nacional y coronarse con una medalla. Finalizaron cuartos.
«Compaginamos el atletismo en pista con el torneo Jugando al Atletismo», destaca Pablo Díaz.
Detalla que el equipo que compite está formado por cinco atletas. Cada uno disputa su especialidad (carrera, salto de longitud con los pies juntos, lanzamiento de balón medicinal sentado, lanzamiento de jabalina blanda y saltos laterales con mini vallas). Sin embargo, cada deportista debe competir en otra prueba que no sea la suya, una que se decide al azar de entre las cinco modalidades el día antes del torneo, competición que se completa con dos pruebas de relevos.
El éxito es palpable. Por ejemplo, los atletas en edad escolar del San Narciso disfrutan de varios récords gallegos, como el de vallas y salto con pértiga. Y todo ello a pesar de que los pequeños evitan centrarse en su especialidad hasta que alcanzan la edad infantil (11-12 años). «Se trata, simplemente, de formar a los niños», subraya Pablo Díaz. «El San Narciso es desde siempre un hervidero de atletas».