Habrá que esperar a septiembre

La Voz PRESIDENTE DE LA CÁMARA DE COMERCIO

FIRMAS

El descenso del paro en la provincia de Ourense, en la línea de lo ocurrido en el conjunto de Galicia y de España, es sin duda una noticia positiva. Aún más cuando la reducción del desempleo supera el millar de personas, cifra que para esta provincia es algo más que significativa y supone dejar atrás la barrera psicológica de los 30.000 parados.

Un rápido análisis de los datos correspondientes al mes pasado nos permite observar que el sector servicios es uno de los más beneficiados ?casi la mitad de los nuevos contratos-, si bien es preciso matizar que no todos ellos son producto del turismo estival, al contrario de lo que ocurre en otros lugares de Galicia como la costa o Santiago de Compostela. Este hecho merece una reflexión más detenida para conocer los motivos que han llevado a este descenso en los servicios, más allá de contrataciones temporales en hostelería o comercio.

Una reflexión idéntica merecen también las cifras del resto de sectores. Me llama la atención la incorporación de más 250 personas sin empleo anterior al mercado de trabajo, que en el caso de la provincia de Ourense tiene una particularidad: el perfil de este colectivo se identifica con mujeres mayores de 45 años y no tanto con jóvenes en su primera búsqueda de empleo.

También merece destacar la creación de empleo en la construcción y en la industria. Quiere decir esto que estamos ante una reducción del paro en sectores que nada tienen que ver con la estacionalidad. A nadie se le escapa que muchos de estos contratos, sino la gran mayoría, son temporales. También parece ser pronto para ver los efectos de la reforma laboral. Pero lo que sí es cierto es que se trata de una reducción del desempleo que rompe por volumen con tendencias anteriores. Estamos ante una buena noticia, aunque habrá que esperar a septiembre para comprobar si estamos ante un cambio real de tendencia.