La cafetería del CGAC lleva meses cerrada y en Praterías no se adjudicó
28 jun 2012 . Actualizado a las 11:50 h.El Museo das Peregrinacións abrirá sus puertas en breves fechas, con una exposición sobre el Santiago del siglo XIII, y lo hará sin un servicio importante como es el de restauración. El Consorcio convocó un concurso para dotar de una cafetería y «un restaurante de calidad y cocina creativa» al nuevo recinto, pero la operación fracasó pese a que mostraron interés en hacerse con el segmento hostelero dos firmas reconocidas, Santiago Dos S.L. y Cátering Josmaga S.L.U.
Santiago dos gestiona los restaurantes Monte da Condesa, Estación de Autobuses y A Paínza (Arzúa), además de un servicio de cátering, mientras que Josmaga (domiciliada en Cambre) tiene presencia en los Palacios de Congresos de Coruña y Santiago y el Palacio de la Ópera herculino, entre otros sitios. Ambos quisieron hacer con la cafetería del Museo das Praterías, pero la gerente María Antón Vilasánchez rubricó el rechazo a sus propuestas.
El salón hostelero, situado en la planta bajo cubierta del edificio, en pleno corazón del casco viejo, posee una inmejorable vista sobre la Catedral y hay quien lo considera como uno de los puntos estratégicos más atractivos. No fue suficiente.
Hacerse con el servicio implicaba un canon de 30.000 euros al año más IVA, cuatro años prorrogables a seis de explotación, el pago de un 10 % anual de las inversiones del Consorcio (maquinaria, mobiliario, vajilla, materiales diversos, etcétera) hasta 120.000 euros, tres menús diarios entre 12 y 15 euros y un menú a la carta de tres tenedores, entre otras condiciones que chocaron con las propuestas de las empresas, que querían abrir las compuertas para una garantía de rentabilidad.
El Consorcio intentará solventar con rapidez la papeleta, a través de un nuevo procedimiento. Es lo que intenta hacer también el Centro Galego de Arte Contemporánea, cuyo concurso se quedó desierto. Nadie se presentó, y el gerente Manuel Arroyo puso en marcha un procedimiento negociado para incorporar a una firma restauradora. Él mismo contactó con diversas empresas con esta finalidad y espera (o le gustaría) concluir el proceso con éxito este verano. El canon anual es mínimo, 1.000 euros, «para cubrir gastos e luz», señala Arroyo, quien resalta que el escenario de la crisis influye enormemente.
El CGAC tiene un hándicap que respecto a los demás, que a las ocho de la noche cierra sus puertas el Centro y no hay cenas. Eso no ocurre en el Museo das Peregrinacións, que tiene entrada independiente para el restaurante y así puede funcionar con un horario de 8.00 a 1.00 de la mañana. La propia cafetería del Auditorio de Galicia tiene más ventajas de horario.
Por cierto, este servicio, que siguen gestionando los mismos concesionarios de los últimos años, salió a concurso el pasado año con un canon de 26.000 euros (sin IVA), más un 5 % del beneficio anual de la explotación. Fue declarado desierto.