26 jun 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
La arena ha dejado de ser rentable y las cuentas se desequilibran más. Portugal asumió el dragado hasta el 2006. Caminha advirtió entonces de que el Ministerio de Sanidad luso había prohibido su reutilización en playas. Aquí se aceptó «siempre que la arena fuese apta para la regeneración de las playas». Y así fue pese a las controvertidas quejas. Ahora, indica el Gobierno, «no son hacen aptas para la regeneración de playas por sus determinadas características, color y granulometría». El alcalde reitera la prioridad del servicio para A Guarda y reclama «que se defina el Ministerio competente y que Ana Pastor cumpla su compromiso con el ferri».