Fútbol entre hermanos

Iván Antelo REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

MARCOS MÍGUEZ

Hay más de cuarenta parejas fraternas en las principales divisiones gallegas

18 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El fútbol también es cuestión de ADN. No solo se lleva en la sangre. También en los genes. Y como prueba, las más de cuarenta parejas de hermanos que se reparten por las primeras categorías del balompié gallego.

En la mayoría de los casos (el 55 %) prefieren compartir vestuario. Y si no que se lo digan a equipos como el Racing Vilalbés, en los que hay dos parejas de hermanos (Nico y Hugo, y Roberto y Félix) o en el Dorneda, en el que hay otro par (Manu y Miguel Leis, y Élmer y Adrián Bouza).

Pero también hay enfrentamientos fraternales. Como el de hace unos días entre el portero del Fabril Marc y el zaguero del Ourense Sergio Martínez. Otros se separaron este año, como le ha pasado a los Chinchón, puesto que Dani jugó en el Xove Lago, dejando a Javi en el Foz.

Éxito no siempre compartido

Durante muchos años se ha forjado la leyenda urbana de que cuando hay dos hermanos futbolistas uno es el bueno y otro el malo. No suele ser así, aunque también hay casos en los que uno de los hermanos tiene más fortuna que el otro. El deportivista Rochela, por ejemplo, tiene a su hermano Javi jugando en el As Pontes. Parecido a lo de Javi Álvarez (Ordes) y Julio Álvarez (Numancia).