Suso Hidalgo celebra un nuevo cumpleaños de la emblemática tienda de discos viguesa
13 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.José Ríos y Conchi Giráldez fueron los fundadores de la tienda de discos Elepé, un mítico establecimiento que resiste con salud el embite de los tiempos modernos. «Los padres de ella, además, habían tenido ya la tienda de discos Giráldez en Velázquez Moreno y su abuelo, la primera tienda de discos que hubo en Vigo, Bazar Eléctrica. «Ellos tenían una doble relación con el mundo del disco. Eran los representantes de Hispavox en Vigo, por eso los conocí yo, porque por aquel entonces trabajaba en la sección de discos de almacenes Cividanes», cuenta Suso Hidalgo, que se incorporó al negocio un año después de su inauguración y se quedó al frente del establecimento tras la retirada de sus dos socios, en el 2005.
Elepé empezó hace 33 años, el 5 de mayo de 1979, en otro local unos metros más lejos del actual. «Como tuvo tantísimo éxito enseguida abrimos este para ofrecer más producto y más comodidad. Tuvo éxito porque no había especialización, los discos se vendían en tiendas de fotografía o de electrodomésticos, por eso la gente al principio alucinaba».
Elepé, recuerda, tuvo una época esplendorosa, «venía gente de toda Galicia y hasta de Portugal a comprar. Siempre tuvimos un gran surtido y lo dirigíamos tres profesionales que, más o menos, teníamos buen gusto y conocíamos el negocio».
Empezaron vendiendo vinilos y cuando apareció el cedé, ambas cosas. Después las compañías se cargaron el vinilo y quedó el cedé, que tuvo una época espectacular a principios de los 90. «Se vendía muchísimo a pesar de que en España nunca hubo un parque de equipos muy grande. De hecho somos un país en el que las ventas en relación al número de habitantes siempre han sido bajas, pero tenemos la suerte de estar en la comarca de Vigo, que de siempre tiene mucha afición por la música. El público de una tienda como esta tiene constancia, no es como los que solo compran para regalar en Navidad».
Eso es, según argumenta Hidalgo, lo que les ayudó a llegar hasta ahora y seguir manteniéndose, porque la mayoría han desaparecido. «En Vigo solo quedamos nosotros, Honky Tonk y Tipo, una franquicia que lleva un chaval que se deja la piel».
Elepé continuó evolucionando. «Te vas adaptando a los tiempos pero siempre manteniendo el estilo de Elepé, tener de todo un poco, pero llevándolo a tu terreno y a tu gusto, con buen material, sin caer en la vulgaridad».
La tienda incorporó la compraventa de música de segunda mano y también de deuvedés, algo que le gusta mucho: «Música y cine son dos aficiones que suelen ir parejas».
Y como la historia es cíclica, los vinilos regresaron hace 6 o 7 años. Se vuelven a fabricar, se reeditan y algunos grupos actuales sacan sus álbumes en los dos formatos. ¿Ganan terreno?, preguntamos al experto. «Ahora no gana terreno nada, hay poca pasta y el precio de los vinilos, como están de moda, ha subido mucho. Yo, la verdad, prefiero venderlos de segunda mano que nuevos. Me encantan los discos antiguos de los 60 y 70. Si están en buen estado son maravillosos. El estándar de fabricación era más alto que el actual. Hoy dejan bastante que desear», opina, y además añade que la vuelta del vinilo no lleva parejo el uso de buenos equipos, con lo cual es imposible apreciar la calidad.
De todas formas, Hidalgo no es un talibán del elepé: «A pesar de su auge seguimos vendiendo mucho cedé. Que sea tan mágico no significa que el cedé sea una mierda. Ahora tiene muy buen sonido, la tecnología ha cambiado, es mejor», sentencia.