Descanso en casa del alquimista

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos SARRIA / LA VOZ

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PENOUCOS

Una peregrina colombiana encuentra el sentido del camino en Samos

10 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Ana María Giraldo es una peregrina colombiana que inició su recorrido en Francia hace varias semanas. Su único objetivo cuando comenzó su andadura era iniciar una nueva etapa en su vida y pensó que el camino le ayudaría a reflexionar y a encontrar su rumbo. Lo que no sospechaba era que el lugar en el encontraría buena parte de las respuestas estaba en Samos, concretamente en la casa conocida como la del alquimista Antonio Bello. «Empecé la ruta por una inquietud que sentía y la experiencia vital está superando mis expectativas».

Esta mujer, graduada en arquitectura y especialista en diseño y artes tradicionales, no había oído hablar nunca de Antonio Bello hasta que llegó a Sarria y volvió sobre sus pasos para conocer el lugar. «En el albergue de A Pedra me hablaron de este lugar y no dudé ni un momento en volver sobre mis pasos para conocerlo. Cuando llegué, vi la casa y hablé con Antonio ya supe que había encontrado lo que había venido a buscar en el camino. Me di cuenta de que estaba en un lugar especial», manifestó Ana María Giraldo.

Los trabajos en sílex que realiza Antonio Bello y que se encuentran por toda la casa, así como la sala de meditación asombraron a Ana María Giraldo, una apasionada de la geometría sagrada (arte tradicional que explica el orden del universo con símbolos». «El camino es muy especial por muchos motivos, pero yo supe que había llegado a un lugar muy especial y que la vida me había hecho un gran regalo por haberme traído hasta este punto. Lo que de verdad buscaba en el camino estaba ante mis ojos», manifestó sin poder contener la emoción.

La gran ventaja que tiene Ana María Giraldo es que no tiene prisa por llegar a Santiago y por lo tanto podrá prolongar su estancia en Samos el tiempo que crea oportuno y así poner en práctica las enseñanzas de uno de los grandes maestros de la geometría sagrada, el londinense Keith Critcholw. «No tengo billete de regreso y por lo tanto ninguna prisa. Ahora que encontré un lugar en el que hay una persona con la capacidad de cambiar la mentalidad de los peregrinos y de enseñarles una nueva manera de ver las cosas no voy a desaprovechar la ocasión», explicó Ana María Giraldo, quien destacó el verdadero espíritu del camino que defiende gente como Bello o como el Ave Fénix del Bierzo, que no piden nada a sus visitantes y solo aceptan lo que les ofrezcan por voluntad propia.