Tres emprendedores ponen en marcha en la ciudad un talento, un sueño y una oportunidad
06 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.No son tiempos fáciles para poner en marcha un negocio. Cada vez más establecimientos se ven obligados a echar el cierre a causa de la crisis y, ante tal panorama, solo unos pocos aventureros están dispuestos a abrir las puertas de nuevas empresas en un momento como el actual. Es el caso de tres pontevedreses que este mismo mes se embarcarán en la complicada tarea de dar a vida a un talento, un sueño y una oportunidad.
María Prieto Cervera siempre tuvo el talento. La pontevedresa de 39 años lleva cerca de dos décadas trabajando como técnica de laboratorio en el hospital Miguel Domínguez. Sin embargo, desde pequeña mostró aptitudes creativas y muy buena mano para la costura. Nunca hizo un curso, ni estudió para ello. Aprendió de manera autodidacta, y poco a poco sus complementos y tocados artesanales se hicieron un lugar entre sus conocidos, hasta llegar a las pasarelas de Pontus Veteris y Vigo Bodas de la mano de una diseñadora y amiga. Finalmente, el pasado mes surgió La Prié. Una idea que rondaba la cabeza de la profesional sanitaria desde hacía años.
Para la puesta en marcha del proyecto cuenta con uno de los seis despachos dispuestos por la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) a través del programa Espacio Emprendedor, en donde previsiblemente se iniciará la actividad dentro de una semana. El plan de María es abrirse una puerta en la Red y crear una página para la venta online de sus creaciones: laprietocados.com. Más adelante, y si todo marcha bien, espera poder instalarse en una tienda física para interactuar con las clientas y hacer diseños más personalizados. «Tal vez no sea el mejor momento y es muy arriesgado, pero hay que dar el paso e intentarlo», afirma la pontevedresa.
Frente a ella, Fernando Romero Martínez, que ya cuenta con un camino labrado después de aprovechar una oportunidad. Cuatro años lleva en marcha su empresa, EDF Energía, después de que en el 2003 este estudiante de Derecho decidiese apostar por el mercado de las energías renovables. La iniciativa consistía en ofrecer un plan de eficiencia energética a empresas y particulares, implantándo fuentes limpias y autosuficientes para reducir su consumo eléctrico y térmico. El pontevedrés de 30 años se decantó por este camino cuando trabajaba en un banco de inversiones, al ver el potencial y posibilidades que presentaba el sector.
Ahora, y pese a estar en «un momento complicado», como él mismo insiste, busca ampliar sus horizontes en uno de los espacios de la AJE. Quiere expandir su negocio en el ámbito de la obra pública y abrir nuevas puertas externalizando los servicios de asesoría a otros países, como Chile o Brasil. De este modo aprovecharía su experiencia en el sector, en donde ya cuenta con unas 80 obras a nivel nacional, al servicio de países en los que la implantación de energías renovables es incipiente.
Un sueño, un futuro
El caso de Tania Pérez Arribas es distinto a los dos anteriores. Ella está gestando un sueño junto a su socio, Ángel Iglesias Canosa. Ambos entrarán a formar parte del Semillero de la AJE, en donde crearán un plan de negocio para su empresa, Atec Creative Solutions, y estudiarán su viabilidad para poder hacerla realidad. La licenciada en Bellas Artes y el ingeniero informático pretenden unir la parte tecnológica y la creativa para ofrecer un servicio de consultoría tecnológica, márketing y publicidad que integre ambas perspectivas. Es el primer proyecto empresarial para ambos, una apuesta de futuro con la que buscan, como el resto de emprendedores, romper el cerrojo a la crisis.
Fernando Romero: «Lo difícil hoy no es tener un negocio, es cobrar por los servicios»
María Prieto: «Es arriesgado, pero en algún momento hay que dar el paso»
Tania Pérez: «Si buscas una oportunidad, al final la acabas encontrando»