Amigos y rivales en el clásico

Luis Manuel Rodríguez González
luis m. rodríguez OURENSE / LA VOZ

FIRMAS

Santi M. Amil

El duelo entre dos históricos como el Racing y el Ourense dirimirá tres puntos valiosos para adjudicar el título en la Tercera gallega. Y además enfrentará a dos jóvenes amigos, como el ourensanista Eder Díez (Barakaldo, 1987) y el racinguista Pedro García (Vigo, 1990).

Ambos coincidieron apenas unos meses en la cantera del Celta, la pasada campaña en la Segunda B, si bien el vasco tuvo que volverse a casa, a la vista de las escasas oportunidades que le brindó el entrenador, Milo Abelleira, en la formación celeste. El olívico, que ya acumulaba muchos más años en el club, gozó de algunos minutos más, pero se desvinculó igualmente al final de la temporada.

Aunque Eder es delantero y Pedro un mediocentro que destaca por su trabajo defensivo, ambos están cortados por el mismo patrón a la hora de calibrar su espíritu de trabajo y su condición de hombres de equipo. También coincidieron en el paso atrás para coger impulso, si bien la apuesta colectiva de O Couto ha sido más consistente que la de los ferrolanos, descartados ya del cuarteto de aspirantes al salto de categoría hacia la Segunda B.

Ya en la primera vuelta tuvieron una ardua batalla, tras el abrazo inicial, porque ni uno ni otro ceden un ápice cuando están en juego los tres puntos. Siempre ha sido una de sus características más destacadas y con ese cartel llegaron a sus equipos el pasado verano.

Nexo celeste

En el caso de Pedro, sus raíces celestes incluso lo acercan a otros jugadores rojillos como Mouriño, con el que coincidió en algunos partidos de juveniles, pese a tratarse de generaciones distintas, o el mismo Campillo, que se prolongó varios años en el filial. Y por poco no compartió vestuario con Álex Fernández: «Cuando llegué al B, ya se había marchado, pero lo conozco perfectamente, como a Yebra, Sanginés y otros jugadores bien conocidos en la Tercera División».

El domingo, a Pedro incluso podría tocarle marcar a Eder, si bien su ubicación preferida es por delante de la zaga y solo baja al eje central si los habituales en ese puesto no están disponibles en un momento dado para José Manuel Aira.