«Bea es la mejor nadadora gallega de todos los tiempos»

nino soto PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

Santi M. Amil

Aconseja a la perla pontevedresa «que disfrute al máximo» la experiencia

24 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Paula Carballido, de 32 años, fue la última nadadora gallega en competir en unas olimpiadas. Lo hizo en Sidney 2000, aunque una lesión le impidió repetir experiencia en Atenas 2004. Defendía los colores del Club Natación Pontevedra, ciudad en la que residió gran parte de su vida. Tenía 21 años y participó en los relevos 4x200 libres. En la cuna de las olimpiadas iba a competir en los 200 metros estilos.

-¿Cómo fue su experiencia en las Olimpiadas de Sidney?

-Es lo más grande que le puede pasar a uno cuando se dedica al deporte de alto nivel. Cada cuatro años, cuando empieza el bum de algunas olimpiadas, recuerdo la cita como si fuese ayer. Es una experiencia que no se olvida.

-¿Cómo vivió el momento al conocer que había obtenido la marca mínima?

-Me puse como una loca. Fue en el Campeonato de Europa de Helsinki. La cogí con muchísima ilusión y cariño. Cuando dicen que vas a participar en unos Juegos, lo único en lo que piensas desde ese momento es alcanzar y residir en la villa olímpica.

-¿Qué tal fue su participación?

-Para ser la primera vez, creo lo hicimos bastante bien. Además, yo hice mi mejor marca personal. Quedamos décimoprimeras, y en el nivel que estábamos en aquella época competimos muy bien. Me quedó la espina de la lesión de la mano que me impidió participar en Atenas.

-¿Tenía ya la marca mínima en los 200 estilos?

-Sí, aunque llevaba arrastrando la lesión en la mano desde 1999, me tuve que operar y no quedó bien.

-¿Qué sucedió?

-Me tuve que retirar después de la operación de la mano. Fue un hueso escafoides y no regeneró como los médicos pensaban. De hecho, tengo una minusvalía en la mano desde entonces.

-¿Qué consejos le daría a Bea Gómez?

-Es joven, y lo mejor que puede hacer es disfrutarlo. Que entrene, y si la natación es su pasión, que lo viva al máximo. También debe cuidarse y evitar lesiones, que en mi caso me obligaron a retirarme. Y que recuerde que la vida que lleva ahora tiene fecha de caducidad. Hay que disfrutar al máximo. Unas olimpiadas son una experiencia irrepetible.

-Si no triunfa en Londres la Federación habla de Río.

-El futuro es incierto y la natación no es ajeno a ello. De ahí la necesidad de disfrutar del momento. Lo de las edades no es exacto. Un período olímpico son cuatro años, y eso da para mucho. El deporte es impredecible. Bea está en su momento y debe aprovecharlo. Brasil está lejos. Además, una mala caída, como me sucedió a mí, lo trunca todo.

-¿Qué valoración puede hacerme de Bea Gómez?

-Yo, ahora mismo, la veo, sin duda, como la mejor nadadora de todos los tiempos. Me siento afortunada de que una niña como ella sea mi sucesora como nadadora gallega que competirá en unos Juegos. Además, tiene la suerte de que en Galicia también se está dando un buen nivel de natación con grandes marcas. Ahora ella es olímpica y pasará a formar parte de la historia del deporte nacional.

-¿Cómo está la natación española?

-El nivel está bastante bien, aunque estoy algo desvinculada. Pero solo hay que mirar a Mireia Belmonte, que ha hecho nada menos que cinco mínimas olímpicas, creo. Es todo un logro, y la marca mínima es un nivel mundial. España va mejorando en natación, a pesar de que hay muchos países que nos llevan años luz.

-Una medalla en Londres 2012 para dar un paso más.

-Esperemos que sí. A ver si traemos alguna medalla olímpica en natación para España.