Los días coruñeses de la Pepa

Rodri García A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

La ciudad se engalanó dos jornadas para honrar la nueva constitución

21 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

«La ciudad de la Coruña que tantas y tan repetidas pruevas ha dado de su patriotismo y amor a la independencia nacional mirará como días más felices los del 23 y 24 de este mes que señalo para que VS publique y Jure el acta constitucional sancionada por las cortes Generales y extraordinarias de que embió a VS con este objeto una copia impresa acompañada de la adjunta Real Orden, no dudando de que en las demostraciones de júbilo y de satisfacción que haga con este motivo atendidas las circunstancias podrá el público juzgar del interés que toma el Ayuntamiento en su felicidad». Este es el texto, respetando la grafía de la época, que el capitán general de la ciudad, Javier Castañón, enviaba al corregidor y al Ayuntamiento de A Coruña el 18 de junio de 1812. Eran las primeras indicaciones para que la ciudad se sumara a la celebración de la nueva constitución de Cádiz, la Pepa.

En la noche de San Juan

Y cumpliendo dicho mandato se editó un ejemplar de la nueva Constitución que se conserva en los fondos del Archivo Histórico Municipal. Este documento dice en su portada: «Constitución Política de la Monarquía Española promulgada en Cádiz á 19 de Marzo de 1812». En la parte de abajo de dicha portada se puede leer: «De Orden superior: Reimpresa en La Coruña dicho año. En la oficina de D. Antonio Rodríguez».

Los actos festivos tuvieron lugar los días 23 y 24 de junio, curiosamente en una noche de San Juan que por entonces apenas tenía relevancia. Con fecha del día 22 de junio, José Alonso Valdenebro, «corregidor por S.M. de esta ciudad de la Coruña y su tierra», detallaba en otro escrito cómo sería el cortejo cívico que recorrería la ciudad dando a conocer la nueva Constitución. El texto tiene la curiosidad de de ver como muchos nombres de calles y lugares se mantienen, otros tenían una grafía distinta y algunos han desaparecido: «El ilustre Ayuntamiento saldrá formado a caballo desde sus casas consistoriales; se dirigirá al frente del Palacio, y hecha la primera publicación en el tablado levantado a este fin, tomará por la calle de las Damas a la de Tabernas, cárcel Real, Palacio, la del Príncipe, Santo Domingo, Herrerías, Puerta de Ayres, Camino de la Horca, Panaderas, San Nicolás, Angosta y Ancha de San Andrés, Santa Catalina; y hecha la segunda publicación a la entada del cantón Grande seguirá por este a la calle Real y plaza de San Jorge en donde se hará la tercera; continuando por el Riego de Agua, Puerta Real y calle de las Damas hasta las mismas casas consistoriales».

«Quietud y buen orden»

En el mismo documento se pedía a los vecinos de las calles por las que estaba previsto que pasara la comitiva «que procuren además en ellas el mayor aseo y limpieza y que colgarán sus casas con el decoro correspondiente». El corregidor apelaba asimismo a la tranquilidad de la jornada asegurando que el vecindario «no me dexan duda que se esmerará en demostrarlo, contribuyendo a la quietud y al buen orden».

Uno de los elementos de la celebración era «la iluminación de la noche del día 23», mientras que para el 24 se anunciaba que «habrá Bayle (sic) público esta noche en el Teatro». Para este se establecían normas como que «el Bayle no dará principio hasta concluida la comedia», y una segunda condición: «No se permitirá la entrada de persona alguna de uno y otro sexo que no se presente a cuerpo sin máscara y vestida con la decencia correspondiente».

Entre la documentación que se conserva en el Archivo Histórico hay varias decenas de ejemplares de un comunicado municipal que dice: «El Ayuntamiento de esta ciudad ruega a V se sirva concurrir a las nueve de la noche del 24 del corriente a la casa número 6 de la calle de las Herrerías con una Diputación del cuerpo para acompañarle a beber en celebración de haberse publicado y jurado en esta ciudad la Constitución Política de la Monarquía Española».

La celebración había sido arengada con argumentos que recordaban los años de lucha contra los franceses, con vivos episodios en la ciudad, y por ello en el segundo párrafo del mencionado texto de Javier de Castañón se decía: «Mas de cuatro años de guerra y desolación han sido menester para formar esta gran resolución política: la sangre de los españoles vertida por torrentes en los campos del honor ha sido sacrificio indispensable para que la nación gozara de los vienes (sic) que su nueva constitución le asegura porque la libertad nunca se compra a menor precio».