«El amianto en Ferrol deja una huella devastadora»

francisco varela FERROL / LA VOZ

FIRMAS

Ramón Tojeiro ha sido confirmado como presidente de Agavida, la asociación de afectados del amianto. De 60 años, ingresó en Bazán en 1970. Perteneció a los gremios de plomeros y reparaciones y estuvo en contacto con el amianto. Sufre asbestosis y se le ha reconocido la enfermedad por contingencia profesional.

-Las últimas cifras entregadas por Navantia al Sergas indican 6.700 afectados. ¿Es real este número?

-No. Hay que añadir los 2.300 que ya estaban bajo control médico y luego los que Navantia envía directamente al centro de referencia de enfermedades profesionales del aparato respiratorio de Oviedo.

-Es decir, unos diez mil...

-Tampoco. Hay que tener en cuenta que en los años 70, en los que más amianto se utilizó en Bazán y Astano, el número de trabajadores en ambos astilleros llegó a los veinte mil. Se establecieron moratorias para continuar utilizándolo hasta que en el 2001 se prohibió definitivamente. En ese momento en toda Europa estaba ya prohibido. El amianto deja una huella devastadora en Ferrol, así de claro hay que decirlo.

-¿Qué problemas quiere resolver ahora Agavida?

-La lista de 6.700 entregada obliga a que todos los incluidos pasen un examen médico y esto está creando demoras en el servicio de Neumología del Marcide. Antes te llamaban a los tres meses, luego, a los seis y ahora se habla de un año. La comisión de seguimiento, que formamos Agavida y los sindicatos, queremos tratar el tema con los responsables del área sanitaria.