Los cambadeses abarrotaron el auditorio de A Xuventude para testar las dotes artísticas de sus vecinos y echar una mano a una ONG comarcal
19 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Fueron muchos los cambadeses que ayer decidieron acercarse hasta el auditorio de A Xuventude y pasarse la tarde comprobando las cualidades artísticas de sus vecinos. Fueron tantos, de hecho, que el histórico local se llenó gracias al concurso de talentos convocado por Xuventudes Socialistas con el noble objetivo de recaudar fondos para Esperanza Salnés, una asociación que lleva años luchando para que las personas con discapacidad no sean puestas al margen de la sociedad.
A las cinco de la tarde, tras pagar los dos euros de entrada y superar la larga cola de taquilla, los espectadores más puntuales tomaron asiento y aguardaron. Y aguardaron aún un poco más, porque no fue hasta bien pasada media hora cuando el presentador del acto, Manuel Pillado, de Teatro Caracol, dio por inaugurado el certamen. «O Galloso de Cambados», que así lo bautizó una voz surgida de las 320 almas del público, dijo en su presentación que el concurso de talentos iba a ser «internacional» y la palabra arrancó risas. Pero si convertimos Arousa en el mundo, no le faltaba razón: el espectáculo lo abrió un grovense, y en él participaron también vecinos de Vilagarcía, Meis... Y Cambados, claro.
Será porque el talento no tiene fronteras, ni entiende de límites administrativos. Será por eso, también, que hubo que esperar bastante para escuchar una canción que no estuviese cantada en inglés. Desde que meco Daniel Cormes abrió fuego con una magnífica versión a voz y guitarra de Rewind, de Paolo Nutini, la lengua de Shakespeare reinó sobre el escenario. «Ese déficit que din que temos en idiomas é rotundamente falso», bromeaban desde el jurado, desde el que confesaban que la calidad de los artistas era «de altura». Quizás los más bajitos de la tarde fuesen Nagore y Manuel. Ella, con diez años, ofreció un espectáculo de magia potagia y derrochó simpatía. Él, una demostración de break dance. Ambos se llevaron una buena cosecha de aplausos. Más que merecidos.