Las cartas se encuentran en el archivo de Arzobispado
22 mar 2012 . Actualizado a las 18:36 h.En 1887, Emilia Pardo Bazán quería contribuir a la inauguración de una imagen en el santuario de A Pastoriza con un texto, «opúsculo» según ella, en el que contar el porqué de la devoción a ese templo. El investigador Juan Félix Neira ha localizado en el archivo del Arzobispado de Compostela dos cartas inéditas en las que la escritora urge datos y gestiones para la publicación de este libro y un tercer documento, el informe realizado por la censura eclesial de la época informando favorablemente aunque con matices de la edición de la misma.
La primera de las cartas localizas por Neira está dirigida al párroco de A Pastoriza, y fechada a finales de junio de 1887. La condesa escribe: «Distinguido señor y amigo: como el tiempo pasa y V. deseará defijo poder ver impresa en setiembre la Leyenda de Pastoriza, le ruego se sirva comunicarme cuantos datos le sea posible, á fin de hacer más nutrida la obrita ó folleto. Ahora tengo algunas horas y puedo despacharlo». Como la imagen se descubriría en septiembre, la autora necesitaba apresurar la escritura y la edición del libro.
La segunda de las cartas descubiertas por Juan Félix Neira tiene que ver con la publicación. Pardo Bazán escribe en el mes de agosto a Víctor Cortiella para que agilice en el Arzobispado de Compostela la revisión de la obra. Pide la escritora: «Si tiene V. algún amigo en Santiago, no estará de más que le encargase el pronto despacho de este negocio». Es el 18 de agosto del mismo. Junto a estas dos cartas autógrafas de la condesa, Neira localizó el informe que permitiese la publicación del opúsculo. Fue realizado a finales del mismo mes de agosto por Manuel Ojea, canónigo magistral de la Real Colegiata de Sta. María del Campo de La Coruña. El documento, según explica el investigador «non ofrece grandes reparos ao texto de Pardo Bazán, aínda que si introduce unha pega». El canónigo afirma en uno de los pasajes del informe: «Encuentro en estos dos parrafos algun tufillo, permitame V. E. la expresion, de naturalismo filosófico, porque me parece que en ellos se prescinde bastante del orden sobrenatural, de la verdad revelada». Neira considera que el informe, en general, «é bastante de circunstancias e mesmo a pega que lle pon non ten moita xustificación porque Pardo Bazán estaba moi lonxe do naturalismo como filosofía, e mesmo Zola chegou a asegurar que se a escritora era católica non podía ser naturalista». Neira explica que el catolicismo de la condesa está «fóra de toda dúbida, como queda claro no libro que é motivo destas cartas». Añade Juan Félix Neira que Pardo Bazán se había definido a si misma como «ecléctica» y que la constante principal de su obra fue «unha curiosidade universal por todas as cousas, polo folclore, as viaxes, as lendas, as vidas de santos ou as romerías».