Hay un grupo de entidades de las que se sabe que tienen todas las de ganar en los movimientos que se forma inminente se abrirán en las próximas semanas. Son los cuatro grandes del sector: Santander (contando su filial Banesto, una pieza interesante para moverse), BBVA, Popular y La Caixa. Esta última lleva meses con un equipo específico rastreando las cuentas de varias entidades con el objetivo de lanzar una operación de compra.
En las últimas semanas, según diversas fuentes, la propia entidad reunió a sus sindicatos para trasladarles la propuesta de que la incorporación de una futura nueva plantilla se haga con las condiciones del banco de origen. Es decir, ante la hipotética adquisición de una entidad, la dirección de la firma barcelonesa quiere el aval de sus representantes laborales para que los nuevos empleados no asuman las condiciones de La Caixa, las mejores del sector, según las mismas fuentes.
De hecho, La Caixa planteaba a los sindicatos la necesidad de tener una respuesta antes del 30 de marzo. Eso vendría a decir que en abril el banco estaría ya dispuesto a salir al mercado. ¿A por quién? Hay tantas quinielas como entidades. Se sabe que entre noviembre y diciembre hubo contactos a muy alto nivel con Bankia, enfriados en las últimas semanas por diferencias políticas entre Madrid y Cataluña. Novagalicia es también una pieza muy codiciada, y a la plantilla de La Caixa en Galicia le llegan noticias de forma permanente. Un tercer aspirante es Banca Cívica, una firma cotizada, de las primeras en cerrar una fusión interregional, pero con notables diferencias en su dirección.