La probable alianza entre PSA Peugeot Citroën y General Motors ha puesto en alerta a los sindicatos franceses con mayor representación en la multinacional gala (CGT y CFDT). Ambas «se están preparando para afrontar los ataques profundos en el empleo y los salarios derivados de esta alianza», afirmaba ayer el diario francés La Tribune. Según los sindicatos, el nuevo escenario facilita los planes del grupo para cerrar los centros de producción que actualmente están cuestionados en Europa: Aulnay-sous-Bois, cerca de París; Sevelnord, en el norte de Francia, y Madrid.
«El objetivo de la alianza con GM es imponer a los trabajadores franceses el tipo de recortes salariales y de empleo que General Motors impuso a los trabajadores de Detroit», alerta la CGT francesa.
¿Qué opinan los sindicatos de las plantas españolas? De momento su prioridad es la negociación del convenio colectivo en curso y se consideran ajenos al impacto. «Es un tema del que ni siquiera se ha hablado estos días en las conversaciones con la empresa», reconocían ayer líderes sindicales de la planta gallega. El optimismo obedece a las buenas previsiones que PSA tiene para la planta de Vigo, con cuatro lanzamientos a la vista. Pero la realidad del grupo se constata en el programa de ahorro y recortes emprendido por el presidente de PSA, Philippe Varin, que este año dejará sin trabajo a unas 6 000 personas en Europa.
Los analistas consideran que las fábricas de PSA en Francia están trabajando al 70 % de su capacidad, y se estima que son rentables a partir del 80 %. En esta situación se encuentra actualmente la planta de Vigo, aunque está previsto un repunte a partir del 2013.