Sobre los cobros de su esposa: «No me suena»

La Voz

FIRMAS

28 feb 2012 . Actualizado a las 11:35 h.

En su larga declaración, Urdangarin se refiere a Cristina de Borbón en cuatro ocasiones y siempre para intentar borrar cualquier sombra de sospecha, aunque fuera la copropietaria de Aizoon, la firma usada supuestamente para desviar dinero público desde Nóos. Su participación, según el duque, fue «meramente testimonial». «Mi esposa no tenía nada que ver con la gestión diaria de Aizoon». «No desempeñaba ninguna labor», insiste. Cuando fue preguntado por qué la hija del rey cobraba entre 500 y 600 euros de Aizoon como si fuera un proveedor más de la empresa, se despacha con un «no me suena». Urdangarin, según su testimonio, no parecía muy interesado en la cuestión monetaria de su empresa porque «nunca he calculado el dinero que yo y mi esposa [sic] hemos sacado de las cuentas de Aizoon».

No ocultó en ningún momento que rompió con Nóos por orden del rey en mazo del 2006. «La casa de su majestad me aconsejó que dejara de contratar con instituciones públicas y así lo hice. A partir de ese momento intenté centrarme en el sector privado», afirma en respuesta a las preguntas del juez. «Habían aparecido determinadas informaciones en prensa y [a los responsables de Zarzuela] les preocupaban los temas de contratación pública», apuntó.

El duque de Palma afirma en sus respuestas que no pidió más explicaciones y se limitó a «confiar en el criterio de José Manuel Romero Moreno», el asesor del rey que le hizo las «concretas recomendaciones» de cómo romper con Nóos.

Urdangarin admitió haber hecho negocios con Jaume Matas y Pepote Ballester en el palacio de Marivent, residencia veraniega de los reyes en Palma de Mallorca, a espaldas a don Juan Carlos para organizar el Illes Balears Forum. «Fue en un partido de pádel y me pareció oportuno hacerlo en las instalaciones de Marivent. No di cuenta de esta reunión ni a mi esposa ni a mi suegro», reveló el yerno del rey.