Diez partidos después el Almería regresa a Galicia. Aquel encuentro de finales de finales de noviembre en Riazor lo cambió todo para el colectivo de Lucas Alcaraz. Fue la última derrota rojiblanca, pero más allá del 3-1 final quedó la imagen de equipo a merced de los coruñeses que en un momento dado dio un paso adelante.
Y ese paso hacia arriba, ha perdurado en el tiempo y es el que le ha servido para escalar hasta la cuarta plaza con una secuencia de seis victorias y cuatro empates. Lleva las mismas diez jornadas que el Celta sin perder.
Para este cambio Alcaraz no ha modificado el dibujo ni la concepción defensiva del equipo, pero ahora han adelantado unos metros su posición, han asimilado la idea de juego y han encontrado una referencia en Leo Ulloa, porque el argentino no solo marca goles, sino que su juego de espaldas ofrece múltiples soluciones al equipo.
Un Ulloa que la semana pasada rompió una racha de tres semanas sin marcar, un período en donde fue suplido por Juanma Ortiz, un jugador de banda polivalente que en marcado en los tres partidos que ha jugado. Hoy se perfila como lateral izquierdo, pero en esa posición marcó en Girona.
El Almería, que repetirá el mismo once que goleó al Murcia, llega a Vigo con seis hombres apercibidos de sanción, una situación que le puede pasar factura en el Tourmalet que hoy inician.