El primer ministro italiano, el tecnócrata Mario Monti, mantiene que Italia no precisará un nuevo plan de ajuste presupuestario aunque continúe la recesión. Así lo aseguró ayer durante su intervención ante la comunidad financiera del país en la Bolsa de Milán. «Aunque la crisis perdure, no será necesario intervenir de nuevo en las cuentas públicas. Hemos sido muy prudentes y por ello, aunque la recesión sea dura, no tendremos que aprobar un nuevo programa de austeridad», dijo.
Monti, elegido el pasado noviembre por el jefe del Estado para sacar a Italia de la crisis tras la dimisión de Silvio Berlusconi, anunció que en marzo se aprobará la reforma laboral «aunque no haya acuerdo con los agentes sociales». Actualmente, la ministra de Trabajo, Elsa Forleo, mantiene abiertas conversaciones con los agentes sociales, pero, de momento, las partes están muy lejos de llegar a un acuerdo.
El viernes se aprobará en Italia la reforma fiscal.