La mercancía general es la que genera un mayor valor añadido y plusvalías, al tratarse de manufacturas.
¿Cuál es el motivo de que Ferrol no tenga más tráficos en este terreno?
Varios. De entrada, se trata de una dársena de tradición granelera. En concreto, los graneles sólidos, como el carbón, han sido hasta el momento los principales pilares del movimiento mercantil. Ahora se suman también los líquidos, gracias al tirón de Reganosa. El hecho de que el área de influencia más cercana de la rada no tenga un tejido industrial potente, como sucede en Vigo, por ejemplo, tampoco ayuda a que se puedan incrementar las cifras de importación y exportación de la mercancía general.
¿Por qué es positivo tener estos tráficos?
Por la generación de empleo que suponen. Un buen ejemplo de ello es, por ejemplo, la manipulación, traslado y carga de una pieza de aerogeneradores. Tienen que ser transportadas desde las plantas de fabricación a las radas en dispositivos de tráfico especiales que dan ocupación, como también las propias operaciones ya en el muelle, por lo delicado de su manipulación.
¿Cómo se puede mejorar en esta parcela?
La Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao ha realizado una apuesta decidida al respecto al sacar a concurso el pasado ejercicio la terminal internacional de contenedores de Caneliñas. Una superficie de concesión de 300.000 metros cuadrados adjudicada a FCT, firma perteneciente al grupo luso TCL que, a su vez, está integrado en el gigante Mota-Engil. Todo lo que se transporta en los contenedores -desde alimentos a textil pasando por lácteos, juguetes...- es mercancía general. En otras palabras, en cuando la terminal comience a operar, algo que sucederá este año, las cifras mejorarán. Y en el momento en el que tenga líneas regulares durante todo el ejercicio, los números se dispararán.
¿Puede tener otro tipo de repercusiones la terminal?
Sí. Y positiva. Está constatado que en el área de influencia de los puertos que tienen importantes terminales de contenedores se produce un efecto contagio de asentamiento de empresas. Bien de compañías nuevas que aprovechan esta ventaja logística, bien de firmas ya consolidadas que abren instalaciones próximas a los muelles para, de este modo, agilizar sus exportaciones o importaciones. Esto supone, obviamente, la creación de puestos de trabajo y la reactivación de la economía de la zona, algo que ha sucedido, por ejemplo, en Algeciras. Cabe resaltar, no obstante, que el municipio de Ferrol carece hoy de suelo empresarial para poder asentar este tipo de firmas.