La contienda del Martínez Valero va más allá de un partido al uso para el Celta. En una Liga con tantas diferencias entre la clase media baja y los aspirantes al ascenso, los enfrentamientos directos se presentan capitales para establecer el ascenso directo y el orden del play off. Y en ese territorio ha patinado el equipo de Paco Herrera en la primera vuelta, en donde únicamente fue capaz de sumar dos puntos: un empate ante el Valladolid en Balaídos y otro en el Nuevo Ancángel, frente el Córdoba.
El dato ha estado presente en la actualidad celeste durante la semana, aunque jugadores como el coruñés Toni recordaron que alcanzaron el segundo puesto pese a ese hándicap: «E algo anecdótico, firmaríamos non ter bos resultados cos rivais directos e acabar ascendendo ás dúas primeiras posicions igualmente. De todos os xeitos, agora temos este partido cun rival moi directo», aunque otros como Iago Aspas no escondieron las ganas que tiene el vestuario de saldar la cuenta pendiente: «En la primera vuelta nos quedó el resquemor de no ganarle a estos equipos cuando no han sido mejores que nosotros».
El partido de hoy parece además la mejor prueba de fuego. El Deportivo encadena nueve victorias, el Valladolid pasea el mejor fútbol y nadie falla, pero para los célticos, el Elche pasa por ser el rival más complicado: «É un conxunto moi intenso en todas as súas liñas e van sempre ao límite. Son moi incómodos, apretan, son agresivos, son deses equipos moi difícles de gañar. Seguen na mesma liña do ano pasado, son moi parecidos, con algunha incorporación de calidade», comentó Toni Rodríguez. El pichichi celeste piensa lo mismo: «Es el rival más difícil en cuanto a intensidad. En cuanto a dureza e intensidad, yo creo que el que peor nos puede venir a nosotros».
Un resultado positivo en el Martínez Valero sería la confirmación de que los vigueses van en serio a por el ascenso directo. Un nuevo traspié podría generar unas dudas que por el momento parecen disipadas.