Una derrota personal de la canciller

La Voz

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Angela Merkel subrayó ayer: «Uno de los fuertes de nuestro Estado de derecho es que trata a todos por igual, sin importar el cargo que ocupe», al valorar la actuación de la Fiscalía de Hannover. Pero la caída de Wulff significa una derrota personal para la canciller, empeñada en defenderlo hasta el último momento. En el 2010, Merkel impuso a Wulff ante sus socios liberales y luego forzó su elección en la Asamblea, aunque necesitó de tres votaciones, con el rechazo de la oposición y parte de los delegados gubernamentales. Wulff se impuso entonces al socialdemócrata y verde Joachim Gauck, pastor protestante que ahora vuelve a las quinielas para devolver a la presidencia del país el honor perdido.