16 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Un grupo de jóvenes en una piscina pública se termina unas latas de refresco y las lanza hacia el río, a pesar de tener al lado una papelera. Los padres miran para otro lado. Horas después, padres e hijos acuden juntos a una manifestación contra el cambio climático. Ese es el problema. Se ha perdido perspectiva y nos olvidamos de que la lata del refresco acabará en el vientre de la ballena. Pensamos que educar en valores a nuestros hijos es imbuirles grandes causas. El que destroza un árbol de la calle del Paseo no es ecologista, por mucho que clame contra las multinacionales que destrozan el Amazonas.