Las dos, Soraya, y de Valladolid. La popular Sáenz de Santamaría y la socialista Rodríguez se batieron ayer en su primer duelo parlamentario, del que saltaron chispas. El tono de la ya curtida portavoz del PP y de la debutante fue muy duro. La vicepresidenta comenzó muy agresiva. «Las medidas que está adoptando este Gobierno están a la altura de la gravedad de la situación que dejaron ustedes», espetó a su oponente. Esta le había preguntado si las medidas del Gobierno «están a la altura de la situación que vive España», lo que le reprochó su tocaya. «Nueva portavoz, pero vieja pregunta», dijo Sáenz de Santamaría, recordando que Rubalcaba preguntó lo mismo el pasado miércoles.
Nueva en estas lides, Rodríguez no se arredró y contraatacó criticando la «involución y marcha atrás en derechos sociales, económicos e individuales» en 55 días de gobierno.
Acusación de mentir
«Hoy sus promesas electorales se vuelven en contra de todos ustedes», afirmó, recordando que Rajoy dijo que no abarataría el despido. Y acusó directamente a la propia vicepresidenta de mentir en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros al ocultar que los empresarios podrán reducir los salarios de los trabajadores unilateralmente. «Solo han dicho la verdad en Bruselas cuando creían que el micrófono estaba cerrado», manifestó antes de pedir al Gobierno que rectifique.
«Mucha descalificación y poco argumento contra la reforma laboral», dijo Sáenz de Santamaría en su réplica, en la que volvió a demostrar sus tablas y que es muy incisiva en el intercambio dialéctico. Como antes había hecho Rajoy, sacó a relucir los 5,2 millones de parados que deja en herencia Zapatero. Recordó a la socialista que «el único empresario que unilateralmente bajó los sueldos fue el Gobierno socialista, los de los empleados públicos, un 5 %». Y dijo que las únicas retribuciones que ha bajado el Ejecutivo popular son las de los bancos.