La rueda de prensa que ofreció ayer César Mosquera fue la confirmación de un fracaso, porque no se puede tildar de otra forma el punto al que se ha llegado tras ocho años de tramitación del PXOM. Renunciar a seguir con el nuevo Plan va a ser una pesada losa con la que tendrá que cargar el gobierno local hasta el final del mandato. Porque el bipartito es el gran responsable del fracaso, ya que en ningún momento de estos ocho años ha sido capaz de modificar sus planteamientos, de convencer a la Xunta o de adaptarse a una legislación que puede ser más o menos restrictiva, pero es la que hay. A Mosquera se le preguntó ayer si el PXOM remitido por el Concello cumple la ley. «Según a interpretación que fai a Xunta, non», respondió. Con esta contestación lo dijo todo y certificó el fracaso.