El sueño hecho realidad

Suso Morlán ENTRENADOR DE DAVID CAL

FIRMAS

11 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El 8 de Agosto David Cal se enfrentará a su mejor sueño, el de conseguir por quinta vez una medalla olímpica y pasar a la historia del deporte patrio como el deportista más laureado en unos juegos olímpicos.

El reto de la quinta medalla olímpica hace un tanto invisible todo lo anterior. Si conseguir una medalla en unos Juegos es el sueño de todo deportista, conseguir cuatro es retozar en la felicidad. De hecho, lo más sobresaliente para mí no es tanto la consecución de las medallas -que también- sino que David ha participado en cuatro ocasiones y van cuatro medallas. Así de simple.

La gente se malacostumbra rápido al éxito y normalmente no está preparada para lo contrario. Parece que otra medalla se da por hecha. Gran error. Conseguir una medalla olímpica es un reto dificilísimo, pero en el mundo de David no necesariamente tiene por qué ser así. Él sabe de su capacidad, tiene equilibrio y discrimina con sabiduría gallega entre los amigos y los menos amigos, los inteligentes de los necios.

David es un tipo normal, un joven de Hío que hace lo que le gusta, lo hace muy bien y le va genial. Consigue éxitos y ha cumplido sus sueños, y ahora está en fase de aumentar esos sueños convertidos en éxitos deportivos. La quinta medalla olímpica le absorbe su ilusión pero no le obsesiona, porque él sabe que tiene sus opciones de conseguirla y las explota como mejor sabe.

Sus rivales le temen en las grandes citas. Saben que David no falla y que volverá a estar ahí, peleando por un nuevo metal. Ese camino ya está hecho y ganado a pulso, porque las medallas dan un valor al deportista, y en este caso él vale cuatro medallas.

Los sueños, sueños son, pero conviene estar bien despierto. Cuanto más en alerta pasen los días durante estos meses, más fácil será conciliar el sueño y es este, el reparador sueño del esfuerzo diario, el que hace soñar, y el que permite que en un fuera de serie inigualable como David pueda volverse realidad. Ahí es nada.