Cristian Bustos sufre una hernia inguinal y tiene que pasar por el quirófano, pero el mediocentro céltico está dispuesto a aguantar hasta final de temporada y a operarse después. Herrera se lo pidió por el bien del equipo y el alicantino dio el paso al frente.
«En noviembre tuvo una lesión fibrilar en el abdomen, fue una lesión que evolucionó bien, pero después empezó a tener una molestia un poco más baja, a nivel de la ingle en el lado izquierdo y entonces hemos hecho un control con ecografía hace unos días y se le ha diagnosticado una hernia inguinal, de pequeño tamaño, pero a un deportista tener eso le supone un alto riesgo de la zona del pubis, de sobrecarga de abductores, por eso es una lesión que obliga a intervenir para cerrar la pequeña hernia, porque tiene un riesgo alto de tener problemas de pubis», explicó el doctor Cota, quien confía que pueda aguantar el resto de la temporada. Lo mismo que su entrenador: «Personalmente le he pedido que aguante y él está dispuesto a hacer ese sacrificio por el equipo».
No obstante, el jefe de los servicios médicos tampoco negó que si la molestia va a más, habrá que intervenir. El período estimado de recuperación sería de un mes, tiempo que el futbolista no quiere perderse.