Quemados con cal en As Pontes

J. Valencia / I. Antelo FERROL, REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

CÉSAR DELGADO

Cuatro jugadores del Betanzos denuncian lesiones tras jugar en O Poblado

09 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Indignación y estupor entre los futbolistas del Betanzos después de que cuatro de sus jugadores, el portero Diego López, Javier Otero, Diego Muíña y Marcos Gómez, tengan quemaduras a consecuencia de la cal con la que estaban pintadas las líneas que delimitan el terreno de juego del campo de O Poblado, donde el pasado fin de semana se enfrentaron al As Pontes en un partido de Liga de Tercera División. El centrocampista Diego Muíña es el más afectado. «Estoy muy fastidiado -dijo ayer el jugador- tengo la zona de los genitales, la entrepierna y la ingle quemados, en carne viva. Fui al médico y me dio una pomada y una crema para echarme, aunque esta semana no podré entrenar y tampoco creo que me recupere para el próximo encuentro».

Explica que al final del partido, cuando se fue a la ducha, ya sintió un gran escozor. «Recuerdo la jugada, me caí encima de la línea de la frontal del área y ya noté que me hacía daño. Cuando me levanté estaba blanco de la cal con la que estaba marcado el campo. Me afectó a la zona de la entrepierna y no me quemé los brazos gracias a que llevaba una camiseta de esas térmicas de manga larga. Pensé que en Tercera ya no se pintaban los campos con cal, no quiero ni imaginarme que se me hubiese metido en un ojo. Cuando me fui a la ducha, el dolor ya era muy fuerte», relató.

Javi Otero, que llegó al Betanzos como refuerzo y procedente del Montañeros, tiene la zona del glúteo lacerada. «Lo mío fue una acción al resbalillo, me levanté la piel en la zona del glúteo y lo peor es que fue al rozar la línea del campo. Yo me he caído de esta forma en otras ocasiones aunque no es lo mismo. Enseguida noté que se me inflamaban hasta los ganglios de la zona», dijo.

El portero Diego López y Marcos Gómez son los que menos daño han sufrido. «Yo tengo afectado el cuádriceps derecho, me quemé con la cal de la misma línea de gol. Cuando me levanté ya vi el pantalón blanco y me empezó a picar», señaló.

Sin explicación

Xaime Castro, el presidente del As Pontes, no duda de la palabra ni de la honestidad de los jugadores del Betanzos, aunque no encuentra una explicación a lo sucedido. «Pintamos o campo coa cal morta -señaló- é a mesma que vimos utilizando dende hai 50 anos e nunca tivemos problemas. Non só pintamos o campo grande do Poblado senón os outros cuatro campos donde xogan as nenas e os nenos. Non entendo qué puido pasar, a marca e o subministrador son os mesmos de sempre. Ademais no só o As Pontes sinala o campo con cal, hai outros moitos clubes que o fan».

Añadió que nadie del Betanzos les había llamado para comentarles lo que les había sucedido a sus jugadores.

José Pena, el delegado del As Pontes, indicó que se utilizaba cal porque era más duradera, mientras que cuando se pinta el campo desaparece al segar la hierba cuando crece y por lo tanto hay que volver a marcar y pintar cada quince días.

Bossa, el capitán del As Pontes, dijo que nadie del equipo pontés había resultado afectado en este partido, aunque reconoció que jugar en campos marcados con cal tiene su perjuicio. «La cal toda la vida quemó -indicó-, eso no se le escapa a nadie».