Chapa y pintura en los puntos de parada del transporte público para lavar la cara de una de las huellas más visibles del feísmo urbanístico. La Consellería de Infraestruturas acaba de completar estos días la distribución de 52 marquesinas nuevas y 79 postes de parada en una decena de concellos de la comarca: Ames, Boqueixón, Brión, Oroso, O Pino, Teo, Touro, Trazo, Val do Dubra y Vedra.
Entre los nuevos refugios, en cuyo diseño se ha tenido en cuenta factores como la transparencia o la resistencia, 13 son de primer nivel y 39 de segundo. Los de primer nivel tienen una estructura de tubos redondos de acero inoxidable, cubierta con forma de ola blanca de plástico reforzado con fibra de vidrio y cierres de cristal. Sus dimensiones son de 4,7 metros de largo por 2,45 de alto y 1,65 de fondo. Las marquesinas de segundo nivel tienen 3 metros de longitud por 2,57 de alto y 1,66 de fondo. Los postes son monolitos planos de forma trapezoidal de 2,20 metros de altura.
Con la distribución de estos elementos la Xunta busca mejorar el servicio del transporte metropolitano. En menos de un año los usuarios de 92.761 en enero del 2011 a 150.403 en diciembre pasado, gracias al recorte de precios del 60% que ofrece el nuevo sistema tarifario.