Con rachas de más de 100 kilómetros por hora, pasadas las tres de la tarde del 13 de noviembre del 2002, una grúa caía sobre el número 3 de la calle Real, llevándose por delante a las dos inquilinas que vivían en el quinto piso. El derrumbe de la estructura también afectó a otros inmuebles, entre ellos el Teatro Rosalía de Castro.
Antes, en 1999, también había sucedido un incidente similar en la calle Ángel Rebollo, de Monte Alto, aunque en esta ocasión no hubo que lamentar víctimas mortales, aunque sí cuantiosos materiales, ya que la caída afectó a varios edificios y coches que estaban estacionados en la calle. En el puerto exterior también ha habido varios sucesos de este tipo. El último tuvo lugar en octubre, cuando perdió la vida un operario que estaba desmontando la grúa.