Un derecho de los ciudadanos

José Palacios

FIRMAS

La bandera azul representa algo más que una tela izada en un mástil, es un programa con significado, con prestigio y con gran participación, ya que son muchas las entidades y personas que, año tras año, trabajan y cooperan para conseguir y mantener esta distinción.

A Vilagarcía de Arousa, como a cualquier otro municipio costero, le conviene la bandera azul. Si la logra participará en un programa de calidad con objetividad, independencia y rigor, que no ha dejado de crecer en cifras de países, municipios, playas y puertos desde su comienzo en 1987. La bandera azul está en los cinco continentes y en 45 países del mundo. En 2011, la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC) recibió en España 700 candidaturas de playas procedentes de 234 municipios y 102 de puertos deportivos. Y, a pesar del endurecimiento progresivo de los criterios para obtenerla, finalmente fueron otorgadas banderas azules a 511 playas y 92 puertos.

El significado de la bandera azul está muy claro y se consigue gracias a que los ciudadanos conocen y defienden lo que representa. Son los ciudadanos quienes saben que gracias a la bandera azul se pueden exigir el cumplimiento de unos determinados criterios y que sin ellos este galardón debe ser retirado. Y en exigir el cumplimiento de estos criterios es donde más nos esforzamos en ADEAC: la calidad de las aguas de baño según indican directivas europeas, el respeto por la Ley de Costas, las facilidades de accesibilidad y de atención a personas en situación de discapacidad, la calidad y profesionalización de los servicios de socorrismo, la limpieza y recogida selectiva de residuos, la educación e información ambiental, la participación ciudadana? Son criterios que no deben ser excepción o privilegio de unas cuantas playas o puertos como sucedía hace 25 años, sino que se han convertido en derechos ciudadanos exigibles y gratuitos, por parte de la población local y la turística.

A todos nos conviene luchar para que nuestras playas y puertos sean lugares más seguros, más limpios, más respetuosos con el entorno natural y más equilibrados ecológicamente. Por eso la bandera azul sigue siendo necesaria. En Vilagarcía, en Galicia, en España y en el mundo. Y el día en el que la bandera azul ya no sea necesaria porque todas las playas y puertos cumplen perfectamente criterios medioambientales, educativos, de seguridad y de accesibilidad para todos, será entonces cuando ya no sea conveniente para Vilagarcía, para Galicia o para España. Con o sin bandera azul, nuestro entorno litoral, nuestras playas y puertos, se merecen el mayor de los respetos posibles si queremos que tengan vida y futuro.