Mou y Baltar

José Jaime Vázquez

FIRMAS

MMou quédate, cantaban eufóricos los culés el miércoles pasado cuando estaban convencidos de que mientras el portugués entrene al Madrid no ganará nunca al Barça. Cambalache, desvergüenza, burla, claman a los cuatro vientos PSOE y BNG al referirse a la sustitución en la Diputación de Baltar por su hijo. Están convencidos de que mientras un Baltar presida la Diputación, difícil lo van a tener para hacerse con ella. Hoy quiero recordar al Baltar humano, al que durante cuatro años estuve enfrentado; años en los que nos saludábamos por educación y durante los cuales evitábamos encontrarnos. Compañeros y amigos de siempre me dejaban a un lado, y yo lo entendía, cuando él aparecía. Un día, una llamada sonó en mi casa. Baltar quería hablar conmigo. Aquel día conocí al Baltar íntimo y sencillo, que te cautiva en las distancias cortas, ese capaz de convencer, como nadie, a miles de ourensanos, y ese que, como no podía ser de otra manera, tiene un montón de detractores que no aprobaron ni aprobarán su gestión. Baltar se va por la puerta grande, cuando él quiso y decidió, como se irá Mou del Madrid, porque los dos, el portugués y el de Esgos son irrepetibles. Imposibles de clonar.