Los cambios en la patronal lucense, meses después de la convocatoria de unas elecciones en las que fue reelegido Eduardo Jiménez, se interpretan en algunos círculos como la respuesta a los efectos colaterales de la operación Campeón en la patronal lucense.
-Cero. No hay nada de esto. Los cambios no tiene nada que ver en absoluto. Jorge Dorribo era un empresario que durante unos meses, no más, estuvo colaborando y poco más metido. No, no, no. En absoluto. En lo que respecta a mí, nada que ver. Lo mío es un problema de calendario.
-¿Nunca le recriminaron los asociados la vinculación de la CEL con Dorribo?
-Nunca hubo recriminaciones de ese tipo. No tienen de qué. Las actividades de todo tipo del señor Dorribo no han tenido nada que ver con la confederación ni han rozado nada de la confederación.
-¿Ni siquiera la ahora polémica cena-homenaje?
-Ni siquiera la cena.
-En los medios se comenta que la CEL organizó la cena y la pagó Dorribo.
- No. La cena fue financiada por la confederación. La idea de organizarla fue mía. Me pareció que realmente José Blanco había hecho una gran labor por la provincia cuando lo nombraron ministro de Fomento en cuanto a ayuda en tema del AVE, vías, carreteras, puente y demás y pensé que era oportuno un homenaje. Se había esforzado y tuvo una actitud muy positiva hacia la provincia. En su momento me pareció bien. No sé de dónde salió eso de que Dorribo la pagó.