El incremento del 10 % en el impuesto de bienes inmuebles (IBI) decretado desde el Gobierno de Rajoy para todos los municipios de España supondrá un balón de oxígeno para las arcas locales. Ayer, el presidente provincial del PP, Rafael Louzán, hizo un repaso a cómo afecta a las arcas de ayuntamientos de la provincia. Cangas percibirá medio millón de euros más al año, al igual que Sanxenxo. Baiona 224.000; Caldas, 109.000; Nigrán, 472.000. Son solo algunos ejemplos.
Pese a la subida dictada por el Gobierno, Louzán dejó abierta la puerta a nuevas actualizaciones al alza en la provincia. «Hai concellos nos que non se actualizan os valores catastrais desde hai máis de 25 anos. E en máis da metade dos concellos da provincia, concretamente en 34 concellos, non se estableceu ningunha revisión catastral en máis dunha década, o que deriva -insistió Louzán- nun claro desfase entre o valor polo que se cobra e o valor real, en consecuencia, na cota que se paga».
En este sentido, el presidente provincial llamó la atención ante sus alcaldes acerca de situaciones que se producen en municipios limítrofes. Y citó Cangas y Moaña, con 85 y 122 euros de IBI, respectivamente.