Catalina González recibió ayer un baño de realidad sobre la situación del sector agrario de O Salnés. Como presidenta del GDR que es le corresponde, y así lo hizo, dar un mensaje entusiasta de los proyectos que gestiona este grupo con fondos europeos. Los cultivos alternativos pueden y deberían ser una opción de futuro para los agricultores de la comarca, pero estos agricultores ya le dijeron a la alcaldesa de Sanxenxo que «non é época para experimentos» y le explicaron que esta empresa se presenta muy difícil. Se quejan de que la Administración se volcó con el sector del mar y abandonó al del campo. Algo de eso pasa, pero no hay que resignarse. Iniciativas como la presentada ayer abren nuevos horizontes y dan pie para la esperanza. A ver si se aprende de los errores cometidos -Domínguez tuvo la valentía de recocerlos ayer- y esta vez el dinero y el esfuerzo sirven para algo.