Más músculo empresarial

José M. F. Alvariño

FIRMAS

Al hilo de la revisión de la reforma laboral, se ha planteado si es el momento de revisar los salarios del 43 % de trabajadores de la provincia de Pontevedra, que son mileuristas. Estamos en un momento difícil y excepcional. Un contexto de más de cinco millones de parados exige medidas y reformas específicas, que difícilmente serán satisfactorias para todos.

La economía española necesita actividad empresarial -asfixiada por la ausencia de demanda- para poder crear empleo y dar trabajo a la población activa desocupada. Este es hoy el punto de vista de la Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP). Nuestra prioridad es lograr que se implanten medidas y reformas que dinamicen la actividad empresarial de la provincia. Dos de las medidas más importantes, propuestas por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), son la consolidación fiscal y la estabilización del sistema financiero español.

A partir de ahí, habrá otra confianza en la economía. Pero no es suficiente: solo una reforma del marco laboral contendrá la sangría del desempleo. España necesita un mercado laboral más flexible, que favorezca la contratación y que permita solucionar el alarmante paro juvenil, próximo al 50 %, cuyos efectos podrían provocar una ruptura del pacto generacional con devastadoras consecuencias en la sociedad. Esta flexibilidad debe ser similar a la del marco laboral de los países de nuestro entorno, con los que debemos competir en igualdad de condiciones.

Los pilares de la reforma serán: una simplificación de la legislación laboral y de los tipos de contrato, facilitar el convenio de empresa y el descuelgue, etcétera. De esta manera, a medio y largo plazo, podremos alcanzar un nivel adecuado de competitividad. Estas medidas y reformas son vitales para recuperar el músculo empresarial en España y para rescatar la competitividad perdida tras cuatro años de desgaste de recursos humanos y financieros causado por la crisis. Si se llegara a aplicar el 100 % de estas propuestas, que la CEP respalda, se lograría revitalizar la economía en el medio plazo, y esto conllevaría la creación de puestos de trabajo, tan necesarios, y una progresiva, y por todos deseada, mejora en los salarios.