Cada subida del precio del gasóleo ahoga un poco más la economía de las empresas que se dedican al transporte. Francisco Arenaz bien lo sabe. Entre la retirada de las bonificaciones para los carburantes profesionales y el imparable crecimiento de los precios, «acabaremos teniendo que atracar a alguien», dice este veterano empresario cambadés. Ya advierte que la escalada del combustible no va a pararse aquí. «Aún esperamos más subidas, y de las buenas. Yo calculo que de aquí a fin de mes aún subirá más y llegará al 1,40. Ya lo verás». Sus palabras son fruto de la experiencia, así que habrá que tenerlas en cuenta. «Este sector está sufriendo una paliza tremenda. Estamos en una situación muy difícil. Porque sube el gasóleo, y suben los peajes, y sube todo».