«Lo más duro es no tener un trabajo que me permita una vida digna»
Anteayer se convirtió en la primera mujer gallega en conseguir que el banco que la iba a desahuciar le alquile su casa. El acuerdo, mediado por el alcalde de Tui, se alcanzó un día antes del desalojo. Edurne Bastos sobrevivió al temido 12 de enero sumergida en una jornada jalonada de entrevistas.
-¿Cómo lo pensó y cómo fue realmente el 12 de enero?
-Pensé y visionaba dos micropelículas: en una estaba en otra casa cualquiera con el único aliciente de seguir acariciando a mi perra Heidi y en la otra planeaba cómo haría para dejar de vivir. Esta última cobraba más fuerza. Ahora tengo mucha lucha por delante y muchos senderos por abrir.
-Alcanzar un alquiler parecía un imposible. ¿Cómo se siente?
-Me siento agotada pero me siento en mi casa.
-¿Qué le dice a quien enfrente una situación similar?
-Les diría que nunca pierdan la fe y que siempre pidan ayuda a las distintas organizaciones que luchan contra esta lacra.
-¿Se ha sentido respaldada por el departamento de Servicios Sociales?
-Totalmente. Tenía la creencia de que, en general, los servicios sociales dejaban mucho que desear. Me sorprendía cuando la asistente social y la concejala de Bienestar del Concello de Tui me llamaban por teléfono para interesarse por mí y por mi estado anímico durante estos meses.
-¿Cómo se convence a un banco de que le alquilen a uno la casa de la que lo iban a desalojar?
-Normalmente no se consigue, aunque las plataformas de Stop Desahucios trabajan sin cesar para que estas injusticias dejen de serlo. En mi caso, lo ha conseguido el tesón y la implicación del alcalde haciendo de puente con la entidad bancaria y sé que ha sido muy difícil.
-¿Cuál ha sido el peor y el mejor momento de esta cuenta atrás?
-El peor, cuando se presentan en casa el secretario del juzgado y el procurador del banco levantando acta y comunicándome que disponía de un mes para desalojar la casa donde invertí todo lo que tenía: ilusión, esfuerzo y dinero. El mejor cuando me entero que el alcalde de Tui está detrás luchando como un jabato, abriendo esa posibilidad de conseguir el alquiler.
-¿Mantendrá su lucha contra la dación en pago?
- Seguiré luchando porque según el banco la casa vale una miseria y solo valoran el terreno. Sin embargo, cuando estoy a punto de firmar el alquiler, el director de la entidad me dice algo así como que ya me podía dar con un canto en los dientes puesto que el banco, seguramente, lograría alquilar mi casa por 800 o 900 euros. Seguiré luchando al lado de la gente que está padeciendo lo mismo.
-¿A qué le toca enfrentarse ahora a Edurne?
-Ahora lo más duro es no tener un trabajo que me permita una vida digna y agua caliente en casa, por ejemplo, ya que hace casi dos años que me ducho todos los días con agua fría; aunque eso no me importa.
-Ha entregado las llaves y la casa es del banco, pero aún tiene que dar 100.000 euros
-Y cada día que pase se aumentará la deuda. Estoy desahuciada de por vida.
-¿Qué piensa de lo que está haciendo la banca?
-Que se están adueñando del país y se aprovechan de la situación de desempleo que sufren miles de familias, arrojándolas a la calle y haciendo que otros usureros compren nuestras casas y nosotros sigamos pagando.