La entrada en vigor de la nueva normativa no ha afectado al resto de la comarca. En Vilagarcía son seis las farmacias que entran en las guardias nocturnas; en Cambados lo hacen cuatro y en O Grove, otras cuatro. Las farmacias situadas en las zonas rurales y más apartadas, como las de Rubiáns, Carril, Castrelo o Balea no entran en estos turnos porque se considera que no resulta operativo. En Valga tampoco hay cambios, de momento, y es que alguna farmacia de las consultadas no descartaba ayer que pudiera haberlos en el futuro. Entre tanto, las tres boticas situadas en Forno, Baño y la avenida de A Coruña se turnan con la de Pontecesures para cubrir las noches. Los vecinos de Meaño, Meis y Ribadumia ya están acostumbrados a que, a partir de las ocho y media o nueve de la noche, deben trasladarse a Sanxenxo o Cambados para comprar medicinas; los de Catoira lo hacen a Vilagarcía y a los de A Illa de Arousa no les queda otra que cruzar el puente.