Si fue el Breogán quien animó el mercado veraniego, el otro equipo que le siguió fue el Iberostar Canarias. Manteniendo el buen bloque del año pasado, apuntaló la plantilla con fichajes importantes. Sobre todo, con el retorno de Jakim Donaldson, que tan buen recuerdo y números hizo en años anteriores en la LEB. Alejandro Martínez apuesta por un baloncesto de ataque que aparenta caótico por momentos, en el que el talento individual se pone al servicio del colectivo. En ocasiones, otras facetas como la defensiva pasan a un segundo plano. Cuentan, con diferencia, con el mejor ataque de la Liga y, además, son de los que menos puntos reciben.
Descubrir a jugadores como Guillén o Donaldson, que ya han sido MVP de la Liga, es sencillo para cualquier aficionado. Pero Canarias es mucho más que eso. Otros que han entrado fuerte en el baloncesto nacional, como Richotti, completan una plantilla que pisa la LEB Oro con paso firme.
Los nuestros, por nombres y calidad, no tienen peor equipo ni mucho menos. Sí una plantilla más corta, pero que, con el factor extra del Pazo, se equipara. Será, por lo tanto, un partido con las espadas en todo lo alto.
Los números de los canarios asustan en cuanto a porcentaje en tiros de campo. Jugadores como Guillén están haciendo sus mejores estadísticas de los últimos años. Y un veterano como Nacho Yáñez, con un 68% en tiros de dos, marca el punto de inflexión que hace que su equipo esté ese paso por encima en el que, a día de hoy y con permiso de de Burgos, se encuentra el cuadro amarillo.
Apelar a la defensa será la primera seña de identidad para que los nuestros intenten dejar la victoria en casa. Sin estar duros atrás, será difícil bajar los porcentajes de un rival que, con confianza y acierto, será difícil de batir.