12 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Si en vez de tratarse del Ministerio de Hacienda -que tiene que ser un ejemplo de honestidad- fuera un particular avispado, Santiago podría haber padecido uno de los mayores timos que se recuerdan con los trueques del pazo de Bendaña. Es de esperar que el problema se quede en anécdota y se arregle la situación legal de un inmueble para el que el nuevo gobierno tiene planes.