La directiva de Manolo Abalo anunciaba ayer el cierre de un nuevo capítulo en su plan de saneamiento económico, que inició hace año y medio nada más hacerse con las riendas de la entidad y la gestión del pasivo de 203.000 euros dejado por José Manuel Gómez y su equipo de colaboradores. El lunes los actuales responsables del Arousa abonaron a Hacienda 2.885 euros y, con ellos, el último plazo del pago fraccionado de los alrededor de 66.000 euros que a comienzos del 2005 la directiva de Gómez acordó ir desembolsando al fisco en concepto de impagos de IVA por facturas a nombre del club de los años 1999 a 2003, e intereses y multas derivadas de los mismos, en la que fue otra herencia envenenada.
A la junta de Abalo le tocó saldar en este año y medio cerca de 20.000 de esos 66.000 euros. Zanjado este capítulo, la deuda viva del Arousa queda ahora reducida a algo menos de un tercio, alrededor de 70.000 euros, que tocará pagar en varios años.