Félix Quintero fue durante años directivo de Fenosa en distintos puestos. Entre otros ocupó el cargo de delegado provincial de la empresa, motivo por el cual fue nombrado vicepresidente de Electra del Jallas tras su adquisición.
Recuerda que la compañía pertenecía a Carburos Metálicos y que se dividió en dos, la parte de generación, que mantuvo Carburos, y la de distribución, con la que se quedó Fenosa. Hicieron falta inversiones importantes para ponerla al día, dice, como la construcción de la subestación de A Pontella y de otra más en Vimianzo.
Recuerda Quintero que cuando fue el momento de comprar la empresa «algunos accionistas ni aparecieron». Se trataba de acciones muy antiguas, seguramente algunas se perdieron o sus dueños no sabían ni que las tenían. Tal vez por eso Fenosa adquirió todo menos el 0,09 % de la empresa.
«Electra del Jallas tuvo grandes y capacitados empleados», explica Quintero, que el pasado día 31 pasó por la oficina a despedirse de los tres últimos que quedaban todavía en nómina.
Fueron los trabajadores los que lograron, con pocos medios, que aquello siguiera funcionando. Hasta que llegó Fenosa y las cosas cambiaron. Desde entonces, el sistema informático y comercial se integró en la red de la eléctrica gallega y Electra del Jallas, aunque mantuvo el nombre, pasó a ser una oficina más de la red de Fenosa. «Ahora es un área más de la provincia», dice Quintero. Con el cierre del Jallas se van también muchos recuerdos. La vieja empresa ya es historia.